Reporte RELIAL - lecciones Chile 2017

Contexto
El 19 de noviembre próximo, los chilenos enfrentarán un nuevo proceso electoral donde
deberán elegir al futuro presidente de la república (periodo 2018-2022), seleccionar a los nuevos
miembros de la Cámara de Diputados para el mismo periodo, renovar parte del Senado
(correspondiente a las regiones impares) y votar a los consejeros regionales (CORE).
En términos generales, el proceso electoral se ha desarrollado de manera normal y dentro de los
parámetros establecidos luego de la reforma al financiamiento de campañas, realizada durante la
actual administración de Michelle Bachelet. Sin embargo, algo que preocupa a los diversos
analistas y también a las coaliciones políticas es la potencial alta abstención por parte de los
votantes. Para muchos, este será el principal desafío del proceso electoral vigente. Así por lo
menos parece avizorarlo la encuesta del Centro de Estudios Públicos (CEP) y el reciente estudio
realizado por el PNUD, el cual identifica a Chile como el país con menor participación electoral
en América Latina.


En términos discursivos, el debate político ha estado centrado en la tensión entre posturas
reformistas dentro de los marcos institucionales y enfoques refundacionales fuera de los marcos
vigentes. Esta pugna se inició durante el segundo gobierno de Michelle Bachelet que, a través de
una retórica refundacional, impulsó desde 2014 un programa de reformas estructurales a nivel
tributario, laboral y educacional. Incluso, se intentó impulsar un proceso constituyente que no
logró concretarse, aun cuando se presumía un alto apoyo ciudadano a este, debido a las altas
expectativas que existían en relación a las reformas al inicio del gobierno de la Nueva Mayoría.
Sin embargo, esos apoyos a la gestión del gobierno fueron decreciendo rápidamente debido a
una serie de errores e incompetencias. Así, si en 2014 el gobierno tenía un 50% de aprobación,
al año siguiente ese apoyo solo llegaba al 20%. No obstante, si bien hay una mala evaluación con
respecto a la gestión del gobierno con respecto a las reformas, prevalece el apoyo a la necesidad
de realizarlas.


Otro elemento clave del contexto actual tiene que ver con la percepción de los chilenos con
respecto al funcionamiento de la democracia. En la última encuesta CEP, sólo un 15% la calificó
de bien o muy bien, y un 30% como mal o muy mal. Lo anterior, posiblemente tenga cierta
relación con los altos niveles de desconfianza, por parte de los ciudadanos, en relación al mundo
político, empresarial y una serie de instituciones estatales y privadas. A inicios de 2014,
comenzaron a salir a la luz pública una serie de escándalos que afectaban a diversos sectores
políticos, instituciones e incluso a la familia de la propia Presidenta Bachelet. Casos relacionados
con faltas a la probidad, la transparencia, el financiamiento ilegal de campañas, la existencia de
pensiones abultadas en organismos del estado e incluso desfalcos en instituciones castrenses y
policiales, han contribuido a generar mayores niveles de desconfianza por parte de la ciudadanía en todos los ámbitos y niveles. La encuesta CEP de abril-mayo, de este año, nos permite dimensionar tal realidad. A modo de ejemplo, si Carabineros en 2014 ostentaba un 56% de confianza, en la actualidad alcanza solo el 37%. Por otro lado, medios de comunicación como la radio, que siempre fue para los chilenos uno de los más creíbles, hoy solo le genera confianza a un 37% de la gente. Incluso, en la última versión de la encuesta es posible observar que si Michelle Bachelet en 2014 obtenía niveles de confianza del 56%, en la actualidad solo llega a un tímido 29%.


En ese contexto, se ha acentuado la deslegitimación, por parte de algunos políticos y grupos de presión, de las instituciones vigentes que sustentaron el proceso de transición y consolidación democrática y económica desde 1990. Lo anterior, ha generado y potenciado la aparición de proyectos políticos claramente refundacionales como el caso del Frente Amplio y de organizaciones que proponen transformaciones radicales en ciertas áreas, como son el grupo No más AFP, que propone establecer un sistema estatal de reparto a nivel de pensiones, o el grupo Marca AC (que propone una Asamblea Constituyente).


En cuanto a los candidatos, es posible identificar tres sectores. Representando a la derecha y a la centro-derecha están Sebastián Piñera (Chile Vamos) y José Antonio Kast (independiente). Carolina Goic (Democracia Cristiana), Alejandro Guillier (Fuerza de la Mayoría) y Marco Enríquez-Ominami (Partido Progresista) se posicionan como candidatos de centro y centro-izquierda. Finalmente, en esta elección encontramos a varios candidatos que representan a una izquierda más extrema, de carácter refundacional, como es el caso de Beatriz Sánchez (Frente Amplio), Eduardo Artés (Unión Patriótica) y Alejandro Navarro (Partido Amplio de Izquierda Socialista).


En relación a las posibilidades de triunfo, los candidatos con mayor proyección son Sebastián Piñera y Alejandro Guillier. Cabe mencionar que si bien Beatriz Sánchez se posicionó en algún minuto con cierto grado de adherencia, en las últimas mediciones ha demostrado una fuerte baja. Con menos expectativas de ganar, se encuentra José Antonio Kast (IND), Carolina Goic (DC), Alejandro Navarro (PAIS), Marco Enríquez-Ominami (PRO) y Eduardo Artes (UP). Con excepción de José Antonio Kast, ningún candidato ha descartado por completo la posibilidad de que en una eventual segunda vuelta, sumen sus fuerzas para evitar el triunfo de Sebastián Piñera. Incluso, algunos iniciaron una fuerte campaña en redes sociales denominada Todos contra Piñera.


Candidatos y sus principales propuestas


Sebastián Piñera
Empresario, ex presidente de Chile durante el periodo 2010-2014. Actual candidato presidencial de la coalición “Chile Vamos”, luego de ganar la elección primaria realizada en julio de este año donde compitió con Felipe Kast (EVOPOLI) y José Manuel Ossandón (RN). Este conglomerado agrupa a partidos políticos de centro-derecha y derecha: Unión Demócrata Independiente (UDI); Renovación Nacional (RN); Evolución Política (Evópoli) y al Partido Regionalista Independiente (PRI). Acorde a las encuestas, se posiciona como el político con mayor expectativa de triunfo en estas elecciones.
Sebastián Piñera ha planteado que su proyecto de gobierno tiene como principios rectores la libertad, la justicia, el progreso y la solidaridad. Además, apunta a reforzar una política de acuerdos, basada en el diálogo y la unidad nacional, que permita continuar con el proceso de desarrollo iniciado a partir de los años noventa y que se habría visto interrumpido por el gobierno de Michelle Bachelet y su programa de reformas.
Con la frase “tiempos mejores”, Piñera proyecta que Chile vuelva a la senda del crecimiento y las oportunidades, en clara oposición a la lógica de la “retroexcavadora” que caracterizó al actual gobierno. Por tanto, afirma que en su administración realizará ciertos ajustes a las principales reformas que se llevaron a cabo, como fueron la tributaria, educacional y laboral.
Por otro lado, posiciona a la familia como la base su política social, concentrándose principalmente en la clase media. De este modo, en su programa de gobierno señala que para “construir un Chile de progreso para todos, más libre, justo y solidario, más acogedor, seguro y unido, necesitamos familias fuertes y unidas, una sociedad civil pujante, una economía dinámica, un gobierno y un Estado al servicio de los ciudadanos y un Presidente capaz, comprometido y presente”.
Sebastián Piñera, ha sido fuertemente criticado por su condición de empresario y la incompatibilidad que tendría esto con sus anhelos políticos.

Alejandro Guillier
Periodista, actual senador independiente electo en 2013. Candidato a la presidencia por la ex Nueva Mayoría, hoy autodenominada Fuerza de Mayoría, conformada por el Partido Comunista (PC), Partido Socialista (PS) Partido por la Democracia (PPD), Izquierda Ciudadana, Movimiento Amplio Social (MAS), y el Partido Radical Social Demócrata (PRSD), el cual lo apoyó en su candidatura senatorial.
El senador por Antofagasta busca representar la continuidad del gobierno de Michelle Bachelet. Por tanto, plantea seguir profundizando las reformas iniciadas por la actual mandataria, pero además propone la redacción de una Nueva Constitución política que garantice “derechos ciudadanos”, los cuales define como obligatorios para todos quienes viven en Chile, sin importar la situación económica. Así, establece como parte de su programa el garantizar el acceso oportuno, gratuito y de calidad a salud, educación, previsión, vivienda, cultura, medio ambiente sano y espacios verdes. Otro de sus focos es la descentralización y la participación ciudadana.
Su campaña se ha caracterizado por diversas controversias y polémicas al interior de la coalición gobernante en torno a su candidatura, debido a opiniones y acciones contradictorias de su parte, como por ejemplo, haber sido vocero de las Isapres, a las cuales ha criticado duramente como actual candidato. Además, ha mostrado un bajo conocimiento de las materias básicas de un candidato presidencial, lo que ha generado cierto grado de desconfianza en el electorado y entre sus propios adherentes.

Beatriz Sánchez
Periodista que recientemente renunció a sus labores para convertirse en la candidata presidencial independiente del Frente Amplio. Este bloque, surgido a inicios de 2017, está conformado por el Partido Pirata, Revolución Democrática, Izquierda Libertaria, Partido Ecologista Verde, Movimiento Democrático Progresista, Nueva Democracia, Izquierda Autónoma, Movimiento Autonomista, Partido Igualdad, Partido Humanista, Movimiento Político Socialismo y Libertad, Poder Ciudadano, y el Partido Liberal de Chile.
El programa del Frente Amplio plantea la necesidad de redactar una nueva constitución a través de una Asamblea Constituyente. Además, propone cambios profundos en el sistema económico, social y político. Como ejemplo de lo anterior, se puede mencionar la nacionalización de recursos naturales, la eliminación de las AFP, entre otros. En ese sentido, si bien se plantean como una coalición abierta y diversa, la mayor parte de sus organizaciones apuntan a una lógica refundacional, de transformación profunda de las instituciones, con un claro sesgo anti empresarial y anti mercados libres.


Si bien Beatriz Sánchez se muestra locuaz al momento de enarbolar lemas, al igual que Alejandro Guillier, ha mostrado desconocimiento en temas esenciales para un candidato presidencial. Por ejemplo, en una entrevista, cuando se le preguntó acerca de la deuda estatal, respondió diciendo: “¿qué es esto? ¿Un test de economía?”.

José Antonio Kast
Abogado, ex militante de la Unión Demócrata Independiente (UDI), es actualmente diputado y candidato presidencial independiente. Es considerado como el candidato más a la derecha, autodefiniéndose como liberal en lo económico y conservador en lo valórico.
Los ejes de su programa de gobierno son la seguridad y el Estado de Derecho; las urgencias sociales; la modernización del estado, la reactivación económica y el emprendimiento. Su candidatura apela a la verdad, a la confianza y a “volver a creer” en las instituciones, en los políticos y en el país. Es por lo anterior, que rechaza la excesiva politización por parte del actual gobierno de Michelle Bachelet.
Por otro lado, es el único candidato que propone romper relaciones diplomáticas con Venezuela y Cuba, hasta que no se recupere la democracia en dichos países. Algunas de sus planteamientos han generado polémicas, por ejemplo, propone un nuevo trato en relación a militares en retiro que cumplen condena por violaciones a DD.HH y mayor fiscalización en cuanto al financiamiento de los programas de DD.HH. También ha planteado derogar la recién promulgada ley de aborto y su rechazo al matrimonio homosexual.

Carolina Goic
Trabajadora social, militante y presidente del Partido Demócrata Cristiano (DC), actualmente senadora y candidata presidencial de su partido, el cual decidió no participar en las primarias presidenciales de la Nueva Mayoría e impulsar una candidatura propia. Esto ha generado enormes tensiones al interior de la coalición gobernante, sobre todo entre la DC y el Partido Comunista.
En su programa de gobierno pretende articular una coalición de centro-izquierda, con principios humanistas cristianos, que permitan superar el actual clima de estancamiento y polarización, para “volver a confiar”. Esto es una respuesta por parte de la DC a las posiciones más izquierdistas impulsadas por el Partido comunista al interior de la Nueva Mayoría, que han generado profundos roces en torno a temas como el aborto o la grave situación política y social en Venezuela.
Al igual que otros candidatos, propone un nuevo pacto Constitucional que, en sus palabras, realmente represente a los chilenos.

Marco Enríquez-Ominami
Cineasta, ex militante del Partido Socialista, por el cual fue diputado, y fundador del Partido Progresista (PRO). Actualmente es candidato a la presidencia por tercera vez, luego de postular en 2009 y 2013. Actualmente está casado con una conocida conductora de televisión, Karen Doggenweiler. Proviene de una familia de políticos y dirigentes de izquierda como Miguel Enríquez, ex secretario general del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) fallecido en 1974 y Carlos Ominami, alto dirigente de la Concertación de Partidos por la Democracia y ex ministro del presidente Patricio Aylwin.
En su programa de gobierno propone, entre otras cosas: la nacionalización del agua; una nueva constitución que declare a Chile un país multicultural; terminar con el sistema de AFP avanzando hacia un sistema mixto público-privado.
Su candidatura ha sido muy polémica en el último tiempo, debido a su posible vinculación con la empresa OAS en casos ligados a la corrupción. Sería, hasta el momento, el único político chileno ligado con tal caso.

Alejandro Navarro
Profesor, ex miembro del Movimiento Amplio Social (MAS) por el que fue diputado y el cual abandonó para formar parte del partido PAIS. Actualmente es senador y candidato presidencial de dicho partido.
En su programa propone la generación de una nueva Constitución política a través de una Asamblea Constituyente. Entre otras cosas propone la instauración de un régimen político semi-presidencial; la estatización de recursos naturales, entre otros.
Ha sido cuestionado por algunos sectores políticos debido a su apoyo irrestricto al gobierno socialista de Venezuela, impulsado primero por Hugo Chávez y luego por Nicolás Maduro. En reiteradas ocasiones ha dicho que el proceso bolivariano hacia el socialismo es más democrático que el chileno, incluso ha llegado a decir que: “Somos chavistas hasta la muerte. Y cuando Maduro ordene, estoy vestido de soldado para una Venezuela libre, para pelear contra el imperialismo”.

Eduardo Artés
Profesor, secretario general del Partido Comunista Chileno (Acción Popular) y presidente de la Unión Patriótica por el cual es candidato a la presidencia. Define su candidatura como de izquierda, real y revolucionaria.
Su programa tiene una lógica refundacional más radical que la de los otros candidatos. Así, propone la realización de una Asamblea Constituyente, que de paso a una nueva Constitución. Además plantea la nacionalización de todos los recursos naturales en Chile; promete educación y salud pública y gratuita; un plan nacional de construcción de vivienda; la eliminación de las Aseguradores de Fondos y Pensiones (AFP) y la creación de un Fondo Tripartito Previsional Solidario el cual sería administrado por el Estado. También plantea otorgar a Chile el carácter de estado plurinacional. Además, ha planteado estatizar la banca y otras entidades financieras.
Eduardo Artes ha sido fuertemente criticado en Chile, debido a sus simpatías con el régimen autoritario de Kim Jong-un en Corea del Norte, al cual catalogó de democracia popular.

 

Autor: Jorge Gómez Arismendi

Director de Investigación de Fundación para el Progreso

Providencia, Santiago, Chile