Dilma regresó a Brasil 10 años al pasado

Entrevista a Leandro Narloch, Columnista de la revista Veja y autor del bestseller Guía Politicamente Incorreto da História do Brasil

 

Por Gerardo Yong

El proceso empezó desde inicios de 2014, y se acusó a la mandataria carioca de haber recibido dinero desviado de la petrolera estatal Petrobras y de otras grandes obras públicas. Pero la acusación más fuerte y que ahora la tiene al borde de una posible destitución ha sido promovida por Eduardo Cunha, por haber maquillado datos macroeconómicos para disfrazar un fuerte déficit presupuestal. Parece más un complot ideado por enemigos ideológicos, para cambiar el rumbo político del país, que estaba bajo poder del Partido de los Trabajadores, de tendencia izquierdista, desde inicios del siglo XXI.

El 12 de mayo, el Senado brasileño aprobó iniciar el proceso de investigación que podría destituir a Dilma en caso de que salga culpable de los cargos de corrupción, una decisión que podría darse a conocer a finales de agosto, precisamente cuando los Juegos Olímpicos Río 2016, entre en su fase decisiva.

 

Leandro NarlochLeandro Narloch, columnista de la revista Veja y autor del bestseller Guía Politicamente Incorreto da História do Brasil (Guía políticamente incorrecta de la América Latina) da a Siempre! —vía correo electrónico— sus puntos de vista.

 

 

La economía está parada

 

¿En qué situación económica y política se encuentra Brasil, previo a los Juegos Olímpicos?

La deuda pública todavía es algo alarmante. La economía está parada, pero hay la sensación de que lo peor ya pasó. Ahora contamos con un gobierno que, lejos de ser perfecto, por lo menos sabe los principios básicos de la aritmética y está consciente de que es necesario recortar gastos. La Bolsa de Valores de Brasil fue la que más alzas ha tenido en los últimos meses en el mundo, eso es por la confianza que hay en que vendrá un futuro más positivo.

 

Expertos afirman que Brasil dará un cambio drástico hacia un perfil más liberal que dejaría atrás los avances logrados por Dilma, Lula da Silva y el Partido de los Trabajadores.

 

No me parece correcta esta opinión, Dilma dejó atrás los avances de Lula. El primer gobierno de Lula fue muy diferente al de Dilma. Lula tuvo muchos problemas y estaba lejos de un gobierno liberal, pero pudo reducir la deuda pública e inspirar confianza al mantener baja la inflación.

En 2006, por ejemplo, la inflación fue de 3%, la economía avanzó 4% y el país ahorró un superávit de 4% del Producto Interno Bruto. Fue esta ortodoxia económica que propició inversiones y los avances sociales de la década pasada; es la falta de esta ortodoxia que hace la miseria y el desempleo volver a crecer en Brasil. Dilma ha hecho el país volver por lo menos diez años al pasado.

 

 

 

BRICS, fiasco económico

 

Brasil es el gigante económico de Sudamérica, si cambia a un sistema más liberal, ¿se iniciaría un desmantelamiento o debilitamiento del BRICS, al cual pertenece?

 

El BRICS ya se desmanteló hace algunos años. Brasil, Rusia y Sudáfrica hoy en día son fiascos económicos. Y una de las causas del desmantelamiento no fue el intervencionismo en estos tres países, y tampoco la intromisión de un sistema liberal, como muchos podrían decir.

 

Brasil en los últimos años desarrolló un “capitalismo de Estado” muy parecido al de Rusia, donde grandes empresas se beneficiaban del partido unitario en el poder. Esto, con la finalidad de obtener privilegios tales como contratos públicos o protección contra el capital externo. Los casos de corrupción en Brasil, muestran que Dilma y Lula, mientras decían ser mesiánicos defensores de los pobres, en realidad beneficiaban a las los brasileños más ricos.

 

 

Publicada originalmente en la revista Siempre!