Moneda sur, ¿un proyecto imposible?

03 de marzo 2023

Relial

“Si le damos a los gobernantes la posibilidad de comandar una moneda única, ellos usarán esto para perpetuar el populismo en nuestro continente.” Victoria Jardim sobre la moneda sur.

Durante el marco de la VII Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), celebrada el 24 de enero de este año, los presidentes Luis Inácio da Silva, de Brasil, y Alberto Fernández, de Argentina, anunciaron la creación de una nueva moneda suramericana que será compartida entre ambas naciones. 

La moneda —a la cual el dirigente mexicano Andrés Manuel López Obrador ya rechazó unirse— se encuentra en etapa de conversación, no obstante, ya ha desatado distintos debates respecto a sus posibles efectos económicos y políticos en la región.


Victoria Jardim, presidente del Instituto de Estudos Empresariais de Brasil, señaló que las consecuencias le parecen terribles para su país, pues han tenido una inflación relativamente estable desde el Plan Real, mientras Argentina alcanzó un 100% el año pasado; sin mencionar que las políticas fiscales de ambos territorios son completamente diferentes. 

 

En el ámbito político el panorama no resulta más alentador: “Brasil y Argentina, así como el resto de América Latina, suelen estar gobernados por populistas que violan el equilibrio fiscal de sus países a favor de sus gobiernos. Nuestras instituciones ya son débiles; si le damos a los gobernantes la posibilidad de comandar una moneda única, ellos usarán esto para perpetuar el populismo en nuestro continente.” señaló.

 

 ¿Un euro Latinoamericano?

 
¿No podría ser favorable un proyecto como este, tal y como ha sucedido con el euro? El economista argentino Agustín Etchebarne, director general de Libertad y Progreso, explica que, antes de lanzar una moneda común, se debería firmar un tratado similar al de Maastricht, adoptado en Europa para la moneda común.
 

En ese tratado se establecieron ciertos criterios básicos que los países debían cumplir para unirse al euro. De esta manera, la moneda era viable y las naciones adherentes compartirían  una convergencia económica suficiente para formar una unión monetaria exitosa. Algunos de estos criterios fueron: 

 

  • Estabilidad de precios: Los países debían tener una tasa de inflación baja y estable, medida por el Índice Armonizado de Precios al Consumidor (IAPC).

  • Salud fiscal: Los países debían tener un déficit presupuestario anual inferior al 3% del PIB y una deuda pública inferior al 60% del PIB.

  • Convergencia de las tasas de interés a largo plazo: Los países debían tener una tasa de  interésa largo plazo similar a la media de los tres países miembros con menor inflación.

  • Tipo de cambio estable: Los países debían tener un tipo de cambio estable y no haber devaluado su moneda en los dos años anteriores a su solicitud de adhesión.

  • Independencia del banco central: Los países debían tener un banco central independiente y comprometido con la estabilidad de precios.

Si consideramos este ejemplo, Argentina no entraría en el proyecto de moneda sur, así también lo señala Etchebarne: “no cumple ninguno de estos requisitos, ni lo logrará a menos que haga una profunda serie de reformas estructurales que el gobierno actual no encarará. Es más probable que primero vayamos a un sistema bimonetario como el peruano o incluso a una nueva ley de Convertibilidad o completa dolarización”.